La sede Brains La Moraleja brilla alrededor del baloncesto en el Campus Gigantes Basket Lover

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¡Vaya madrugón para un lunes de vacaciones! Volvemos al cole unos días después pero al
menos esta vez es un cole diferente. En Brains tenemos un pabellón cubierto lleno de
canastas, hay un montón de balones esperándonos y veo un montón de compañeros de mi
edad, mayores o más pequeños pero todos preparados para jugar a mi deporte favorito:
BALONCESTO.

Nos van nombrando para dividirnos en grupos con los compañeros de nuestra edad y con
nuestro entrenador de referencia que nos reparte las equipaciones que tendremos que usar
durante todo el Campus. ¡Cómo molan! Son naranjas, mi color preferido, una con mangas y
otra sin mangas, cómo las voy a lucir en los entrenos de mi equipo el año que viene.
Nos vamos cada grupo a una pista con nuestro entrenador para empezar a entrenar.

La primera sesión es de bote y el entrenador nos enseña varios trucos para mejorar y que no nos puedan robar el balón o podamos desplazarnos más deprisa con él.

Hay muchos entrenadores y cada uno nos enseña un aspecto del juego: pase, tiro,
finalizaciones, defensa, una cosa rara que llaman paso cero…

Todos los días a mitad de la mañana subimos al comedor a desayunar.¡Hay todo tipo de
cereales Kellogg’s! También tenemos leche, fruta y zumos. Desayunamos como
campeones para reponer fuerzas y seguir entrenando.


Además hoy es un día especial, nos han dicho que viene a visitarnos un jugador profesional
y hemos estado preparándole un recibimiento, un mosaico con su número y su nombre para
que lo vea desde la grada cuando entre. Pero lo que no sabíamos es que era un jugador tan
importante: GABI DECK, campeón de la liga ACB con el Real Madrid y jugador de la
selección argentina.

Le ha encantado el mosaico con el 14 y con su nombre, y ha bajado a la pista para
saludarnos y que le hagamos preguntas. Nos ha contado desde cómo empezó a jugar de
pequeño con una canasta que le hizo su padre con una rueda de camión hasta su paso por
la NBA.

Pero es que después se ha puesto a jugar con nosotros y al acabar nos ha firmado
las camisetas y nos ha regalado una foto suya firmada también.

Después de las emociones de ayer, hoy seguimos con los entrenos. Se empieza a notar ya
el cansancio de varios días pero los entrenadores no nos dejan relajarnos, dicen que ya
descansaremos la semana que viene, que hay muchas cosas que aprender.
Menos mal que al final de la mañana tenemos otro de los momentos especiales del día:
¡PISCINA!. Ahí nos dejan bañarnos libres, nadar y jugar con los churros o al waterpolo con
porterías y todo.

Por la tarde tenemos competiciones, me gustan las de tiro, sobre todo los triples, pero lo
que más los partidos de 3×3 porque nos juntan con los otros grupos y jugamos mezclados
chicas, chicos, mayores y pequeños.

En este Campus no se acaban las sorpresas. Resulta que hoy era el día Domino´s y cuando
hemos llegado al comedor han empezado a aparecer cajas y cajas de pizzas y hemos
podido comer todo lo que queríamos y de todos los sabores.
Para bajarlas después de comer los entrenadores nos han preparado el circuito de
habilidades Wildgo. Una carrera donde teníamos que esquivar conos, lanzar el balón contra
una cama elástica, hacer dos entradas a canasta y para acabar meter el balón con un pase
por un agujero en un cartel del campus. ¡Y todo en el menor tiempo posible! Muy
estresante, pero el ganador se llevaba unas gafas de regalo.
A la salida hemos seguido probando tiros con los zumos de la merienda en la papelera
Endesa que han fabricado los entrenadores para enseñarnos a reciclar.

En este Campus no se acaban las sorpresas. Resulta que hoy era el día Domino´s y cuando
hemos llegado al comedor han empezado a aparecer cajas y cajas de pizzas y hemos
podido comer todo lo que queríamos y de todos los sabores.
Para bajarlas después de comer los entrenadores nos han preparado el circuito de
habilidades Wildgo. Una carrera donde teníamos que esquivar conos, lanzar el balón contra
una cama elástica, hacer dos entradas a canasta y para acabar meter el balón con un pase
por un agujero en un cartel del campus.

¡Y todo en el menor tiempo posible! Muy estresante, pero el ganador se llevaba unas gafas de regalo.


A la salida hemos seguido probando tiros con los zumos de la merienda en la papelera
Endesa que han fabricado los entrenadores para enseñarnos a reciclar.

Acabó el Campus pero nos quedan los recuerdos de una semana inolvidable y las ganas de
que llegue pronto el inicio de la temporada para poder poner en práctica todo lo que hemos
aprendido y volvernos a encontrar por las pistas con los compañeros y entrenadores de
otros equipos.
Sólo una cosa más… UN, DOS TRES…¡¡¡GIGANTES!!!