El Campus Gigantes de Navidad en San José del Parque ha vuelto a ser una de las sedes más especiales del programa. Un campus con muchas ediciones a sus espaldas, que se vive desde la cercanía, la confianza de las familias y un ambiente donde el baloncesto se aprende disfrutando.
Durante los días de campus, el 3×3 ha sido la base del trabajo en pista. Un formato que permite que cada jugador y jugadora tenga protagonismo constante, toque balón en cada posesión y se enfrente a decisiones reales en espacios reducidos. El tiro, las finalizaciones y la lectura del juego han aparecido siempre en contexto, ayudando a los participantes a entender mejor cuándo y por qué hacer cada acción.
Uno de los momentos más destacados de la semana llegó con la visita de Ion Galarza, jugador FEB y un referente muy cercano para los chicos y chicas del campus. Ion no solo compartió su experiencia, sino que se implicó de lleno: habló con los participantes, respondió a sus preguntas y se puso a jugar con ellos en pista. Una visita muy natural y auténtica, que conectó desde el ejemplo y dejó una gran huella en todos los que la vivieron.
El ambiente durante todo el campus ha sido el de un grupo unido, con ganas de aprender y de aprovechar cada sesión. Trabajo serio, correcciones constantes y también momentos de diversión que hacen que el baloncesto se viva como lo que es: un juego que enseña y une.
San José del Parque ha vuelto a demostrar que cuando el aprendizaje se construye desde el juego real y los referentes se acercan a los jóvenes, la experiencia se vuelve inolvidable.


